Encrucijada 27

Cuenta la leyenda que Robert Johnson, músico mediocre y que misteriosamente, de la noche a la mañana, logró convertirse en el mejor guitarrista del Delta del Mississippi, cuyos largos dedos demostraron un conocimiento musical que iba más allá de la edad y la época del artista (frecuente aptitud en los genios).
La historia dice que al cumplir los años 20 comenzó a demostrar un gran interés por la guitarra y empezó a frecuentar los clubes en los que observaba con cuidado a los guitarristas de la zona. Robert buscó asesoramiento en un músico con cierto renombre, Willie Brown, quién trató de ayudar en todo lo que pudo al joven aspirante y le acabó de enseñar los trucos y técnicas de la guitarra y que empleó la mayor parte de su corta vida en perfeccionar su destreza como bluesman, viajando por el Delta del Mississippi e incluso por Canadá y Nueva York.En febrero de 1929 se casó con Virginia Travis, ella quedó embarazada, pero la tragedia marcó a Johnson cuando Virginia y el bebé murieron en el parto en abril de 1930, ella tenía apenas 16 años, este duro golpe lo ahogó con la música. Son House fue su compañero de fatiga, con quién Johnson comenzó a tocar en aquellos primeros años de la década de los 30.[]
No existen pruebas de los vínculos de Robert Johnson con las artes ocultas de la magia negra, sin embargo, la mayor parte de los testigos coinciden en afirmar que sobre el escenario irradiaba un halo mágico que cautivaba al público, cantaba con una dicción levemente apagada, con una voz apasionada, agonizante y muchas veces afectada, pero su guitarra era brillante. Los temas persistentes en sus blues eran la desesperación religiosa y los demonios interiores, también describían imágenes de degradación y de desinhibida sexualidad, en algunas de sus canciones Johnson hace alusiones a ese posible pacto, en "Cross Road Blues", por ejemplo, se habla de un cruce de caminos que muchos consideran como el lugar señalado para su encuentro con Lucifer, aunque no se habla de ningún pacto. Por otra parte, en "Me and The Devil Blues", se dice: "Early in the morning, when you knock at my door/Early in the morning, when you knock at my door/I said Hello Satan, i believe it's time to go". Un músico creativo y genial. Posiblemente, se trata del artista de blues más influyente de todos los tiempos.
En dos sesiones de grabación, Robert dejó estampada toda su obra. Éstas se llevaron a cabo el 23, 26 y 27 de noviembre de 1936, en una habitación del Hotel Gunter de San Antonio (Texas) y, posteriormente, el 19 y 20 de junio de 1937, en un edificio de oficinas de Dallas. Son once los discos de 78 r.p.m. que se editaron durante la vida de Robert Johnson, uno más se conoció una vez que la vida del músico se había apagado. Su obra alcanzó las 29 composiciones. Compuso algunas de las canciones más importantes de la historia del blues, como Crossroad Blues, Come on in my kitchen y Sweet Home Chicago.

Dos años más tarde, cuando su virtuosismo y magnetismo lo habían convertido en el mejor músico de la región, murió envenenado por un hombre que creía que le estaba haciendo la corte a su mujer, mientras tocaba en un bar de Greenwood, en el mes de agosto de 1938. Cincuenta años después de su muerte, una reedición de todas sus grabaciones fue disco de oro y consiguió un premio Grammy.
Tenía 27 años. El 27 es un número familiar para los genios de la música, ya que artistas como Jimmy Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin y Kurt Cobain y hoy 24 de julio del 2011 Amy WineHouse, tuvieron su trágico final a esa misma edad.
La encrucijada 27
A modo personal (y saliendome de mi norma) tengo que contaros que me he sentido muy especial creando el collage de Robert, la acertada mirada, su irónica sonrisa y ese halo de sorna que fluye en las pocas fotos que existen de él, han incubado algo que se que no habitaba en mi.